La importancia de cuidar la pasión

María Guirao – Psicóloga

Cuando hablamos del amor nos referimos a un fenómeno de naturaleza muy compleja, es muy difícil estudiarlo y analizarlo ya que su misma forma de ser es muy personal y subjetiva. Además, el amor puede tener diferentes formas, como el amor de amistad, romántico, familiar, entre otros. Cuando hablamos del amor romántico, el amor entre dos personas que se quieren, uno de los fenómenos que lo caracterizan sería la pasión.

La pasión entre dos personas sería el sentimiento de un deseo irrefrenable e insaciable de mantener un contacto físico, sexual o afectuoso con el otro. Es cierto que la pasión no se demuestra solamente con el hecho de mantener relaciones sexuales, también se expresa a través de muestras de cariño, comunicación, detalles, por lo tanto, existen múltiples formas de seducción en la pareja que expresan el deseo y la pasión y hacen que esta vaya creciendo día a día.

Es cierto que múltiples estudios sociológicos, a través de preguntas a diversas parejas, concluyen que la pasión por lo general tiene fecha de caducidad. La temporalidad suele ser entre uno y tres años. Este hecho podría tener dos explicaciones distintas. Desde el punto de vista biológico la pasión tiene una base fisiológica, que tiene que ver con el sistema de recompensa de la segregación de dopamina. Esta liberación de dopamina ayuda a que la persona que está enamorada experimente euforia y activación (las conocidas mariposas en el estómago). Conforme va pasando el tiempo la persona enamorada va habituándose a esas sensaciones que le generaba la persona y para sentir esa misma euforia necesitaría mayor liberación de dopamina, por lo tanto, dejaría de sentir esa pasión inicial.

Por otro lado, desde el punto de vista de la psicología, la pasión es algo que poco a poco se puede perder en la pareja debido a varios factores como la rutina, el estrés, la falta de tiempo, etc. Desde mi punto de vista la pasión se empieza a apagar cuando se deja de intentar seducir a la pareja a través de pequeños detalles. Explicado de otra forma, cuando se da por hecho a la pareja, en el sentido de no tener interés por la misma, se empieza a perder confianza y sobre todo comunicación, la pareja puede distanciarse. La intimidad y la pasión en una relación de pareja longeva van muy de la mano.

Para que la pasión acompañe a la relación durante muchos años es por lo tanto muy importante mantener una buena comunicación con la pareja, esta puede ayudar indicando a la otra persona lo que le gusta hacer durante las relaciones sexuales o lo que ya no le gusta. También la seducción es importante, el intentar tener pequeños detalles con la persona con la que estamos, haciéndola sentir bien, es la mejor seducción.