El PP no cambia de líder sino de comisionistas (I)

Joaquín Castaño Balsalobre

En estos últimos tiempos no hay semana en la que no salte un caso de corrupción en la vida pública, y todos ellos tienen el mismo denominador común: Partido Popular.

Que si las comisiones del material sanitario de Ayuso que se endosó su hermano, cosa que ha reconocido la Comunidad Autónoma de Madrid con más de 200.000 € y que ella, al principio, solo decía que eran unos 55.000 euros. Recordar que Casado y nuestro paisano Teo han caído de la dirección nacional del PP por denunciar un posible caso de irregularidad.

Que si ahora salta un nuevo escándalo de comisiones millonarias obtenidas en la venta de material sanitario en el Ayuntamiento de Madrid, nada más y nada menos que 6 millones de euros en comisiones ilegales de un contrato de 12 millones.

En primer lugar, habrá que analizar la compra desmedida de material por parte de un Ayuntamiento. Ya solo el material que pudiese comprar una administración local se ceñiría a mascarillas, geles y algún test, poco más, pues son las Consejerías de sanidad las que tienen las competencias sanitarias, y el propio Ministerio de Sanidad centralizó las compras, pero el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad llevaban sus propios negocios.

Es, además de ilegal, algunas otras cosas, y es que, en principio, constituye, según la Fiscalía Anticorrupción, varios posibles delitos ya que el Ministerio Público explica que “un elevado porcentaje del precio ofertado” por los productos sanitarios “correspondía a comisiones que los querellados iban a percibir” a través de la venta, cifradas hasta en seis millones de euros. Concretamente, un 60% en el caso de las mascarillas; el 81%, en los guantes, y casi el 71%, en los test. De hecho, el precio de las mascarillas se infló según Anticorrupción “artificialmente” hasta situarse un 148% por encima del precio real del producto.

El delito matriz de la investigación que ha llevado durante meses en secreto la Fiscalía es la estafa. El 20 de marzo de 2020, en una situación de extrema carencia de materiales sanitarios durante la etapa más dura de la pandemia del Covid-19, el Ayuntamiento de Madrid suscribió un convenio con la Empresa de Servicios Funerarios y Cementerios de Madrid SA (participada al 100 % por el Ayuntamiento de Madrid) por el que esta se comprometía a garantizar el suministro de material sanitario y de seguridad para el personal del Ayuntamiento de Madrid, organismos autónomos y empresas dependientes.

Además de estar cometiendo varios delitos, es a mi juicio y a todas luces, una acción inmoral, esa inmoralidad que aprovechan los indolentes para lucrarse mientras cada día morían miles de personas en nuestro país. Es indigno e indignante que un cargo público aproveche una desgracia de este tipo para intentar hacer negocio de ella, y eso nos da la pista del tipo de personas que tiene en las instituciones el PP. Siempre he mantenido que más allá de ser un buen político, es imprescindible ser una persona honesta, y que más allá de las ideologías, los cargos públicos deben ser personas de una corrección intachable en cuanto a su honestidad.

En el PP, en los últimos años, no gastan eso que se llama honestidad, ya que este caso de las mascarillas y de las comisiones en material sanitario en medio de una pandemia, en el que se beneficia al hermano de Ayuso así como el Ayuntamiento de Madrid de un contrato de 12 millones de euros, 6 millones se lo han llevado en comisiones ilegales el hijo del Duque de Feria, que fue condenado en su momento por la Audiencia de Sevilla por abusos sexuales y por corrupción de menores, así como el  Tribunal Supremo que condenó al aristócrata a nueve años de prisión por rapto, corrupción de menores y facilitar el consumo de drogas.

Todos ellos unas perlas de la aristocracia de este país, ahora su hijo y el hijo de Nati Abascal, que es uno de los comisionistas de los 6 millones de euros, y hemos sabido que con esas comisiones han invertido en coches de lujo (Ferrari, Lamborghini), relojes de alta gama, yates, y una vivienda con tres plazas de garaje en Pozuelo de Alcorcón, que ya el juez ha embargado provisionalmente.