La herencia del PP que ahora tenemos que pagar todos

Joaquín Castaño Balsalobre

Que el PP está condenado por corrupción política no es nada nuevo, ya que distintas sentencias, concretamente 3, afirman que el PP ha practicado la corrupción política, incluso una llega más lejos. Y la UDEF, hasta en 11 ocasiones, cree que el PP de Teodoro García Egea y Pablo Casado actuó como una ‘organización criminal’.

Eso por todos es sabido y llevó a una moción de censura que desalojó del Gobierno de España a Rajoy y sus compinches.

Hace unos días conocíamos en una macroencuesta que el PSOE aventaja en la percepción ciudadana que gestiona mucho mejor que el PP, tanto las situaciones como el dinero público, y no es una percepción al margen, todo ello antes de que la ciudadanía conociera que el invención de la SAREB (Banco malo que crea el Gobierno del PP) ahora tenga que asumirlo el Estado, obligando Bruselas a España a computarlo en el déficit público, nada más y nada menos que 35.000 millones.

Una gestión en la que, el entonces Ministro de Economía Luis de Guindos y Soraya Sáez de Santamaría, decían concretamente el viernes 31 de agosto de 2012, “La reestructuración bancaria se hace con un objetivo básico y fundamental: que no cueste un euro al contribuyente”. “Que esta sociedad -Sareb- no genere pérdidas es muy importante desde el punto de vista de minimizar el impacto del contribuyente”. 

Entonces el Consejo de Ministros acababa de aprobar las normas de reestructuración del sistema bancario español que incluían la creación de un ‘mal llamado’ banco malo, como aseguraron entonces. Se convertiría a la postre en la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria) y asumiría el ladrillo tóxico de la banca rescatada.

Concretamente este martes 18 de enero de 2022, el Consejo de Ministros aprueba un Real Decreto para que el Estado pueda tomar el control de la Sareb y superar el 50% de las acciones de la sociedad. La reforma no se menciona en la posterior rueda de prensa y se despacha con una nota de prensa. La decisión busca “adecuar la gobernanza a la nueva realidad contable e institucional”. Diez meses antes, Europa había obligado a España a asumir como propia la deuda de 35.000 millones de euros de la Sareb, lo que engrosó el dato de la deuda pública.

Entre ambas citas han pasado algo más de nueve años. Casi una década de uno de los instrumentos más polémicos utilizados durante la crisis financiera iniciada en 2008, que en España se tradujo en el reventón de una colosal burbuja inmobiliaria. La Sareb se creó para limpiar el balance de los bancos rescatados de los activos tóxicos, como préstamos impagados o inmuebles adjudicados. El Estado, a través del FROB, asumió el 45,9% de las acciones de esta sociedad. El resto lo asumieron la mayoría de las grandes entidades bancarias, algunas aseguradoras y, posteriormente, la filial inmobiliaria de Iberdrola, con una participación testimonial.

Se creó con 50.000 millones de euros en activos y con el objetivo de llegar a 2027 con una desinversión completa de la misma, sin generar pérdidas y sin incrementar el coste del rescate bancario.

El banco malo fue tal y como se ha demostrado ahora un mal instrumento que España presentó ante Bruselas como un compromiso que asumía España con el rescate europeo, anunciado unas semanas antes. “El préstamo -como conoce perfectamente- se da en condiciones muy ventajosas y no se va a generar ningún coste para la sociedad, sino todo lo contrario”, había defendido previamente Guindos. Unas palabras compartidas por su superior, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy. “El crédito es a la banca y lo va a pagar la banca”, señaló en el Congreso.

Sobre el papel, y a falta de conocer el destino final de esta sociedad, la conversión de Sareb en una sociedad pública ha aumentado la factura del rescate bancario en España. Según los registros del Banco de España, el sector bancario español recibió 64.000 millones, de los que unos 22.000 millones fueron cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos y el resto, 42.000 millones, a través del fondo del rescate bancario (FROB). La última estimación del organismo daba por perdidos más de 54.000 millones. A ello se suman, por el momento, los 35.000 millones de deuda que asume el Estado con la Sareb.

El banco malo nació como una entidad privada y, por tanto, quedaba fuera del perímetro de las cuentas públicas, que ese año cerraron con un déficit público (sin contar las ayudas a la banca) del 6,7%. Tenía naturaleza privada, pero la deuda que se emitió para cubrir la adquisición de los activos tóxicos de la banca estaba respaldada por el Estado. Así ha sido hasta marzo de 2021. Eurostat, el organismo europeo de estadística, obligó entonces al Gobierno a asumir como deuda del Estado los 35.000 millones de euros que quedan en el pasivo de la sociedad, al ser su responsable último pese a no tener el control de la sociedad.

En la actualidad el Gobierno de España ha mostrado a Bruselas su disconformidad con esta decisión, tuvo que asumir esta operación que no solo afectaba a la deuda sino también al déficit, al tener que sumar 9.000 millones del patrimonio negativo de la sociedad.

Puesto que las deudas y las pérdidas de la Sareb comenzaron a formar parte de las cuentas públicas, el Gobierno comenzó a gestar el movimiento de toma de control de la sociedad, para así tomar las riendas por completo de la misma.

Además, según las sentencias que afectan al PP, y que lo hacen responsable lucrativo de los episodios de latrocinio más grave de la historia de España y lo sitúan como el primer partido político de Europa condenado por corrupción, sumamos la nefasta gestión que vienen realizando en los distintos ámbitos e instituciones, con herencias envenenadas como es el caso de la SAREB o las deudas que contrajo siendo gobierno en Cieza y que ha tenido que saldar el actual gobierno.

Ahora nuestro paisano Teo hará alguna aparición en público diciendo que el Gobierno del PSOE aumenta el déficit y la deuda pública, efectivamente así será, gracias a los 35.000 millones procedentes de la mala gestión económica del PP.

Yolanda Díaz le dará el dato en el Congreso de los diputados pero ya les puedo decir que de cada 10 euros que recibiremos de los Fondos europeos, de esos que el PP no quiere que vengan, 4 los tendremos que destinar a limpiar la mala gestión del PP.

Ya como una marca de la casa, el PP cuando gobierna oculta debajo de la alfombra los problemas y hacer pagar años después cuando casualmente ya no está en el Gobierno. Afortunadamente, a tenor de las encuestas tanto en intención de voto como en percepción en cuanto a la gestión, los ciudadanos ya les hemos cogido la matrícula, y ha quedado demostrado que el PP cuando gobierna lo hace para los suyos, para beneficiar a sus colegas.