El primer historiador ciezano

Francisco Javier Salmerón Giménez

Que esta Villa es antigua y parece por los dichos edificios declarados, y sin otros de riegos y acequias que hay en el día, parecen en los términos de esta Villa, y que, por estas causas no es nuevo pueblo, por lo dicho de suso. Y en cuanto a su fundación original y fundador dijeron: Que no lo saben, ni han oído ni leído, en cuanto al tiempo que se ganó de los moros, después de la destrucción del Rey Don Rodrigo, último y godo, que no lo sabemos ni lo hemos oído a nuestros ancianos, más que lo dicho de suso; y yo el dicho Bachiller Alonso Marín digo: Que en la dicha Crónica e Historia de el dicho Señor Rey Don Alfonso el Magno y Santo, se dice y escribe, que el esclarecido señor Infante, su hijo, teniendo el cerco el dicho Señor Rey sobre Sevilla, ganó la tierra de Alcaraz, y vino a los términos de esta villa, y paró en la loma que, hoy en día, según concordamos los dichos tres Diputados, que dicen: De el Príncipe, donde hay algunas demostraciones y señales de sus estada en ella…

El texto reproducido aparece en la Descripción y Relación de la Villa de Cieza realizada en 1579 en repuesta a una petición de la administración de Felipe II. El Ayuntamiento seleccionó a las tres personas que mejor podían conocer su pasado: el bachiller Alonso Marín Mena, Juan García el Viejo y Martín Ruiz de Soler, el Viejo. La información que ofrecieron puede resumirse en que conocían algunos detalles de la unión de estas tierras a la Corona castellana en tiempo del Príncipe Alfonso, cuya visita todavía se recordaba. También saben que en otro tiempo la población fue mayor, dadas las ruinas de edificios en barrios como las Morericas que no habían sido reconstruidos por lo que había decaído su grandeza antigua.

Habían quedado en la memoria colectiva las desgarradoras razzias granadinas y se conocían en alguna medida las fechas y algunos hechos de la conquista cristiana de la ciudad por Alfonso X. Eso era todo.

Unos doscientos años después, Fray Pascual Salmerón Fernández realizó los primeros estudios con cierto rigor histórico sobre Cieza. Había nacido en Cieza en 1719 y tomado los hábitos franciscanos en 1737, en el convento de Santa Ana de Jumilla. Pasó luego al convento ciezano, donde se dedicó al estudio, pasando su vida “entre papeles”. Allí escribió la Antigua Carteya, hoy Cieza y una serie de disertaciones posteriores que se imprimieron en Madrid a finales de 1777.

Se incluye en una corriente de erudición histórica desarrollada en el siglo XVIII entre eclesiásticos, muchos de ellos franciscanos, centrados en desvelar el pasado de algunos pueblos: el primero fue el sacerdote Martín Cuenca Fernández Piñero al publicar la Historia Sagrada de la Santísima Cruz de Caravaca y le siguieron los franciscanos Pedro Morote con su Antigüedad y Blasones de la ciudad de Lorca, el propio Salmerón y Leandro Soler, con su Cartagena de España Ilustrada. Lugar destacado obtuvo en esta nómina de eruditos Juan Lozano Santa quien publicó Bastetania y Contestania del Reino de Murcia y seis años más tarde Historia Antigua y Moderna de Jumilla.

El empeño desarrollado por el primer historiador ciezano en demostrar que su ciudad había sido en otro tiempo la antigua ciudad hispano-romana de Carteya, situada cerca de la actual Algeciras, frustró buena parte de sus esfuerzos. Ya en su época, el Canónigo Lozano rebatió con rigor sus argumentos “…La muralla es de piedra seca. Su interior, ofrece Casas destruidas, y formación de calles, por el declive. Variedad de tejos, ladrillos, vasijas; pero todo es árabe…”.

Pero el trabajo de Fray Pascual Salmerón fue fructífero en muchos otros aspectos, singularmente su acierto a la hora de situar los antecedentes históricos de la ciudad en el cerro que hay sobre ella, el Cerro del Castillo, valorando la importancia de los restos que allí se encontraban. Nos puede parecer obvio pero no lo era en su tiempo, ni lo era cuando Capdevila escribió su Historia de Cieza a comienzos del siglo XX, señalando que “creemos firmemente que Cieza desde los primeros días de su fundación fue Cieza; y que estuvo donde está al presente el Cieza viejo, que conocemos en la actualidad”. Esta idea se mantendría hasta los años 70.