Navidad, la mejor época del año para sentirnos culpables si no somos felices

María Guirao – Psicóloga

La Navidad es una época del año en la cual se espera que se den momentos entrañables. Estas fechas suelen estar repletas de reuniones tanto familiares como de empresa o amigos. Las calles se decoran con luces, se montan belenes de forma artesanal, en resumen, el ambiente nos dice que este momento del año es muy especial, de alguna forma se entiende que es una época feliz. Pero ¿qué ocurre cuando una persona no se encuentra feliz en este momento del año?

Cuando la Navidad es un momento emocionalmente complicado para las personas puede ocurrir por dos motivos. El primero podría ser que la persona, en primera instancia, esté pasando por un momento de su vida complejo a nivel emocional y no se encuentre bien. En relación con este hecho es probable que en estas fechas ese estado no mejore. Puesto que la persona no se encuentra bien, vivir algunas situaciones normales en estas fechas le pueden generar desánimo o ansiedad. Con situaciones normales me refiero a reuniones en las cuales la persona sabe que se va a encontrar con personas que quizás le vayan a preguntar por su estado, y ese hecho le puede generar malestar, o cómo comprar o recibir regalos cuando una persona no se encuentra bien es una situación que, en muchas ocasiones, en vez de hacerle ilusión puede generarle angustia y desánimo.

El segundo motivo para no sentirse bien por la Navidad, en mi opinión, podría ser cuando la persona ha asociado estas fechas a recuerdos o vivencias que le generan malestar. Esta persona podría recordar que en la anterior cena de nochebuena tuvo una disputa con algún familiar y desde entonces cambió su relación, o quizás un ser querido falleció en estas fechas, y al ser días tan señalados la persona puede que no viva bien estos recuerdos.

Desde mi forma de verlo, creo que las expectativas de felicidad o buenos momentos que se tienen en la Navidad puede que no sean realistas, al menos cuando somos adultos. Pienso que el no estar bien en Navidad o al menos no vivirla con esa ilusión puede generar malestar o culpa por estar así. Entiendo que es normal ante esta situación desarrollada arriba, contra todo pronóstico, no sentirse plenamente feliz en Navidad.

Para acabar, decir que creo que es importante entender que las personas no deben exigirse aquello que se nos exige en estos momentos. Podría ayudar en esta situación programarnos estas fechas como lo que son, unas fiestas más. También ayuda comunicar a las personas de nuestro al rededor nuestros límites, límites en el sentido de decir aquello que sí estamos conformes con hacer y aquello que nos haga sentir incómodos. Incluso podría ser un momento para hacerte un regalo a ti mismo, no solo a tus seres queridos, sino darte algo que te haga ilusión a ti. Además, y desde mi punto de vista, algo interesante que se puede hacer en estas fechas es el hecho de tomarnos un tiempo para pensar en aquello de lo que estamos agradecidos que sí tenemos ya en nuestra vida y que forma parte de nuestro día a día y pensar cómo seguir trabajando para que así sea.