La muerte de Diego Ortega Rojas, ‘Peperre’, deja huérfana a la Hermandad de ‘Los Dormis’

El Presidente de Honor de la Cofradía de la Oración del Huerto y el Santo Sepulcro, ‘Los Dormis’, de Cieza, Diego Ortega Rojas, ‘Peperre’, falleció este miércoles a mediodía a los 89 años de edad en la ciudad portuaria de Cartagena, donde se encontraba ingresado en un centro hospitalario aquejado de una enfermedad

Cofradía de la Oración del Huerto y el Santo Sepulcro «Los Dormis»

La noticia ha supuesto un fuerte impacto en la hermandad morada, cuya directiva, encabezada por el presidente, Juan del Baño Penalva, ha expresado que su fallecimiento supone “la pérdida de quien protagonizó una de las épocas más largas, esenciales y brillantes de toda la historia de ‘Los Dormis’. La noticia nos ha afectado profundamente, causándonos un gran dolor, porque se va una gran parte de lo que somos, algo que él construyó con su trabajo incansable y una labor abnegada en pro de la hermandad de su vida. Él sacrificó la mayor parte de su tiempo como persona por esta cofradía. ‘Los Dormis’ eran su vida”.

El funeral se celebrará en el tanatorio de Cieza este jueves a las 10.30 horas.

Diego Ortega Rojas, conocido popularmente en Cieza como ´Diego Peperre´, se hizo hermano de la Cofradía de la Oración del Huerto y Santo Sepulcro ´Los Dormis´ en 1942, con 12 años de edad, de la mano de Antonio Molina ´Gige´, el barbero, uno de los hermanos fundadores.

Ostentó la presidencia de su cofradía durante 18 años alcanzando uno de los mayores hitos de la hermandad, como fue la inauguración de la Casa Museo de Los Dormis de la calle Cartas en 1991.

Durante su presidencia se celebró el 50 aniversario de la cofradía, cosechando, gracias a su labor, una relevancia inusitada que le granjeó incluso la atención del maestro José Gómez Villa, quien compuso en su honor el pasodoble pasionario ´Diego y sus muchachos´.

Tras dejar la presidencia ejecutiva de la cofradía, ostentó el título de Presidente Honorífico durante largos años hasta su muerte, acaecida este jueves 1 de septiembre.

Entre otros muchos logros, a su gestión se debe una túnica de terciopelo morado para las imágenes de Cristo que la cofradía posee, el paso de «La Unción de Jesús en Betania» (1987), obra de Carmen Carrillo, escultora local e hija del Maestro Carrillo, la restauración del Trono del Santo Sepulcro, llevada a cabo por Carmen Carrillo en 1992, y la construcción en el año 1991 de la Casa-Museo de la Cofradía.

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