Ni Bezos ni Branson son astronautas

Juan Pedro Ruíz Guerrero
Desde el principio de la humanidad, hemos sido exploradores. Los primeros, cruzaron continentes. En el siglo XXI, hemos cruzado el cielo. Pero hay una gran e importante diferencia entre los multimillonarios Jeff Bezos (presidente de Amazon) y Richard Branson (presidente de Virgin Galactic) y astronautas y cosmonautas que volaron antes que ellos

No sabemos cuántas personas han sido testigos de los vuelos de Branson y Bezos. Seguro que varios millones, si no cientos de millones. Pero Branson no llegó al “espacio”, definido como la línea de Kármán, a unos 100 kms sobre el nivel del mar. Él y sus “invitados” llegaron a una altura de menos de 90 kms y ahí estuvieron unos 2 minutos, durante los cuales experimentaron ingravidez. Por su parte, Bezos y sus “invitados” sí llegaron hasta la línea Kármán, pero tampoco son “astronautas”.

Ni Branson ni Bezos hicieron nada para mejorar la calidad de la vida en este pequeño y frágil planeta. Sus misiones, aunque impresionantes desde el punto de vista científico, no abrieron ningún camino para la humanidad, solo para sus bolsillos, porque se supone que los varios centenares de miles de millones en sus cuentas bancarias son insuficientes. No rompieron ningún camino como los hermanos Wright, quienes, según la historia oficial, completaron el primer vuelo con un avión a motor en 1903. El cosmonauta Yuri Gargarin fue el primer humano en el espacio (después de la perrita Laïka, cuya cápsula se desintegró a la vuelta). Y claro, aunque algunos siguen negándolo, Neil Armstrong y Buzz Aldrin aterrizaron en la luna en 1969. Esos sí fueron pioneros y no lo hicieron para obtener todas las riquezas posibles (el patrimonio neto de Bezos es de más de 205.000 millones de dólares, a los que se le han añadido más de

75.000 millones desde que comenzó 2021. En cuanto a Branson, el pobre, su patrimonio solo asciende a poco menos de 7.000 millones.). Y aun así, no fueron los primeros en subir al espacio con un cohete fabricado por una empresa privada, sino que ese honor fue de Burt Ratan, quien en 2004 asciendo al espacio con su SpaceShip One. Solo que, en aquel entonces, las redes sociales estaban menos desarrolladas y el Sr. Ratan no era multimillonario. Tampoco los pasajeros de ambos vuelos fueron los primeros “turistas espaciales”. Ese honor lo tuvo Dennis Tito, quien pagó 20 millones de dólares para subir a la estación internacional en 2001. Y el Sr. Tito paso una semana entera en la estación, no solo un par de minutos en el “espacio”. También tuvieron estancia en la estación internacional los multimillonarios Charles Simonyi (2007) y Richard Garriott (2008).

No me malinterpreten. El cohete reutilizable desarrollado por los ingenieros de Bezos es impresionante y todo un éxito tecnológico. Pero seamos claros: la nave Apollo 11 viajó unos 400.000 kilómetros para llegar a la luna. La nave de Bezos viajó el equivalente a 0,026% del viaje de Apollo 11. Por su parte, Cristóbal Colón navegó unos 5.000 km. para “descubrir” América (aunque solo puso ancla en lo que hoy es las Bahamas). Es decir, la nave de Bezos viajó el equivalente al 2% del viaje de Colón. A ver si mañana yo me subo a la bici y me voy a Murcia (ida y vuelta son 84 km), y también lo celebramos (eso es sarcasmo, por si alguien no lo ha entendido).

También es verdad que es su dinero y pueden hacer lo que quieran con ello. Así que Bezos también se puede permitir construirse un yate valorado en más de 500 millones de dólares (¡!). Pero si realmente quisiera conseguir algo para la humanidad, como ha dicho, podría empezar por pagar a sus empleados un salario digno. No sé en España, pero la gran mayoría de sus empleados en EE.UU. necesita bonos de comida del Estado. Con un sueldo de $7,50 / hora (unos 6€ / hora) no se llega a final del mes.

Así que, quizás, estos dos eventos no han sido más que una gran campaña de marketing y publicidad para ambas empresas. Publicidad gratis, ya que estos acontecimientos fueron televisados por muchos canales y por prensa de todo el mundo. O quizás solo fue para el ego de ambos. Por cierto, después de regresar, Bezos declaró: “Quiero darle las gracias a cada empleado de Amazon, y cada cliente de Amazon, pues vosotros habéis pagado para todo esto.”

Y así es. Todos hemos pagado para eso. En EE.UU, el 82% de hogares americanos es cliente de Amazon Prime, y la empresa cuenta con casi 1.300.000 empleados, pocos cobrando más del salario mínimo exigido por la ley federal, por lo que no muchos pueden llegar a final del mes.

Es cierto que los americanos también pagaron por el programa Apollo. Pero existe una gran diferencia. Eso se hizo a través de impuestos y de representantes elegidos para decidir cómo gastarlos. Ahora no solo pagan impuestos, sino que también dan su dinero a multimillonarios. Y los astronautas no pagaban con dinero, sino con sudor, sus viajes a las estrellas. Por ejemplo, Neil Armstrong fue el segundo en su familia en estudiar en la universidad. Su padre era funcionario. El padre de John Glenn (otro famoso astronauta y senador federal) era fontanero y su madre una maestra. Sally Ride, la primera mujer en el espacio, era doctora en bioquímica (falleció en la explosión del Challenger). Todos, sin excepción, estudiaron y trabajaron duro para ser astronautas.

Y no nos olvidemos de los innumerables beneficios que nos trajo la exploración espacial pública (es decir, la NASA). Posiblemente el más utilizado, cuando no el más importante, sea el sistema GPS, un proyecto del Ministerio de Defensa americano, que sigue gestionando el sistema y da acceso de manera gratis. Y aunque es verdad que tanto Bezos como Branson están instalando miles de satélites que permitirán acceso a internet para el planeta, lo hacen en su propio beneficio. Habrá que pagar para obtener acceso a este sistema.

También es importante recordar palabras que pronunció Bezos en una presentación sobre su proyecto espacial hace unos años. Dijo (parafraseo): “Es importante ir al espacio, pues pronto acabaremos la clientela terrestre. Si no colonizamos el espacio, ¿cómo haremos crecer la empresa?” Para Bezos solo cuenta amasar más fortuna que el Rey Midas y todos los Césares, juntos. Por supuesto, seguirá sin pagar impuestos (en 2020, pagó el equivalente al 0,98% de sus ingresos, cuando la cuota normal es del 10 al 37%), pues ¿cómo irá a por ellos la Hacienda americana (IRS)?

Estos proyectos espaciales por empresas privadas como Amazon y Virgin Galactic solo tienen un objetivo: enriquecer a los directivos y, si sabes vender a tiempo (Branson vendió por $500 millones parte de sus acciones al regresar, quedándose con solo el 25% de las acciones de la empresa), los accionistas. Cuando el futuro de un país se le concede a empresas, la democracia pierde el control de ese futuro, pues la democracia, nos guste o no, actúa a través de los gobiernos y de los impuestos.

Le deseo a ambos mucha suerte, pero astronautas no son, ni lo serán los pasajeros en los próximos vuelos (que estarán cancelados en cuando explote el primer cohete, cosa que es inevitable ya que de las 519 personas que han viajado al espacio, 19 no han vuelto y solo cabe recordar la nave Challenger). Tampoco lo hacen para mejorar la vida en el planeta (pagando salarios dignos, por ejemplo). ¿Entonces por qué tanta adulación?

Mientras tanto, aquí en nuestro planeta, y más específicamente en nuestro pueblo, Cieza, velemos por mantener nuestra calles limpias y ayudémonos los unos a los otros (sin olvidar a los animales), pues asegurando el bien de todos, aseguramos el bien personal. ¡Mucho ánimo!

Fuentes: Wikipedia, Scott Galloway, NY Times, CNBC, CNN

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