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Pregunta.- ¿Qué es exposoma?

Respuesta.- Hola, y ¿dónde has escuchado este término?, pues es relativamente nuevo y por eso no te resulta familiar. Data del año 2005, cuando el epidemiólogo molecular el Dr. Christopher P. Wild aglutina bajo este término una serie de factores que influyen o modifican el envejecimiento celular. En realidad hace referencia a todos los factores de exposición a los que está expuesta una persona a lo largo de su vida. Sin entrar en gran profundidad podemos señalar diferentes componentes de este exposoma: la radiación, las exposiciones a temperaturas extremas de calor/frío (degrada el colágeno y la elastina); al ruido, a la dieta, a los alimentos, el estrés, asociado la falta de sueño, agentes ambientales, contaminación.

Sí, la contaminación, parece que no, pero es quizás de los factores más influyentes en el envejecimiento. Los contaminantes suspendidos en la atmósfera son capaces de depositarse sobre la piel tamponando el poro e incrementado el envejecimiento. Me refiero a la micropolución, partículas de tamaño inferior a las 10 micras, que pueden con frecuencia contener metales pesados como plomo, cadmio o compuestos orgánicos volátiles, como el benzopireno. Si, además, estos factores se acompañan con tabaquismo, como es tu caso, pues aumentará el envejecimiento. Se ha demostrado que el tabaco disminuye la producción de colágeno y de elastina, lo que hace que la piel este más seca y más fina. Sí, en este caso puede aparecer un sinergismo entre las exposiciones simultáneas exógenas y endógenas a contaminantes. Otro factor importante es el estrés. Parece que no, pero este es quizás otro de los factores más influyentes. Está asociado muchas veces a la falta de descanso al no dormir más de 5 horas diarias. Me gustaría reincidir en este factor, pues muchas veces no somos conscientes y sobre todo en estos últimos meses, desde el inicio de la pandemia, hemos sufrido este factor con mayor influencia debido a la falta de sueño asociada a la incertidumbre.

Por último, y no por ello menos importante se encuentra la exposición a la luz. Durante años pensamos que la exposición al sol, por su luz ultravioleta A o B, está asociada al envejecimiento. Si bien todas las radiaciones pueden alterar la piel, es cierto que los UVA2 y UVB son los más dañinos, por la formacion de daños directos en el ADN, en el genoma que pueden provocar la muerte de las células, pero también la luz azul es importante. La luz azul hace que los queratinocitos aumenten su proliferación y a la vez conduce a la producción de ros, y betaendorfinas. En este caso, la fuente lumínica no es el sol, sino las pantallas de teléfono o de ordenador que pueden ser considerados como soles digitales. Este factor adquiere más relevancia de nuevo en estos días por el tiempo que pasamos delante de un monitor o de una tablet, por el teletrabajo. En este caso, los daños pueden aparecer a largo plazo, donde produce la aparición de manchas en piel oscura, morena. En este caso las zonas de mayor exposición son la cara, el cuello y el escote. Especial interés toma la luz azul violeta relacionada con la degeneración macular asociada a la edad.

Está claro que el exposoma es un concepto acumulativo que a mayor incidencia entre ellos conlleva mayor riesgo de envejecimiento de la piel.

Marta Jordán Galindo, tu boticaria de guardia